Por Redacción By EstasInformado.com.ar
Camila Agustina Vechiarello tenía 26 años y había llegado desde Rosario para formarse como aspirante a Gendarmería Nacional. Fue encontrada asesinada en el departamento donde vivía en Barreal. Su esposo, Carlos Gonzalo Riveros, de 25 años, permanece detenido mientras la Justicia reconstruye las horas previas al brutal desenlace.

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El caso quedó bajo investigación de la UFI Delitos Especiales, con intervención del fiscal Adolfo Díaz y el ayudante fiscal César Recio. Los primeros elementos reunidos hablan de un ataque con arma blanca, una posible maniobra de defensa de la víctima, un posterior intento de suicidio del acusado y una carta incorporada como evidencia.
Una madrugada que terminó en tragedia
Barreal atraviesa horas de profunda conmoción después del asesinato de una joven que había llegado a la localidad desde Santa Fe para avanzar en un proyecto de vida ligado a su vocación por la fuerza de seguridad.
Camila Vechiarello y su esposo habían alquilado un departamento en calle Cordillera de Ansilta 48, en el complejo identificado como departamento N°5.
Los testimonios recogidos durante las primeras horas de la investigación permitieron establecer que ambos regresaron al lugar cerca de las 23 del sábado.
Horas después, alrededor de la 1:30 de la madrugada, un vecino manifestó haber escuchado un fuerte grito de mujer.
Ese dato se transformó en una de las piezas centrales para los investigadores, ya que el horario señalado resultaría compatible con la estimación preliminar de la data de muerte realizada por los profesionales que intervinieron en el lugar.
El hallazgo que estremeció a los investigadores
El inmueble fue inspeccionado durante el mediodía del domingo.
Dentro del dormitorio fue encontrado el cuerpo sin vida de Camila, con signos evidentes de violencia. Sobre ella se encontraba Riveros, quien estaba inconsciente pero con vida.
El hombre presentaba lesiones que, según la hipótesis investigativa, serían consecuencia de un intento de quitarse la vida luego del ataque.
Fue trasladado al hospital municipal, donde recibió atención médica y fue dado de alta durante la tarde.
Una vez recuperado, quedó a disposición de la Justicia. El juez de Garantías de turno ordenó su detención y actualmente permanece alojado en la División Delitos de la Central de Policía.
Las heridas y una posible defensa
El examen médico realizado inicialmente en la escena determinó que Camila había sufrido numerosas lesiones producidas aparentemente con un elemento cortopunzante.
Los profesionales contabilizaron aproximadamente nueve heridas. Las más graves se encontraban en la zona del cuello y habrían provocado una pérdida masiva de sangre.
También se detectaron lesiones en el rostro y cortes en ambas manos.
Este último dato adquiere especial relevancia para la investigación porque podría indicar que la joven intentó protegerse durante el ataque.
El cuerpo fue trasladado a la Morgue Judicial, donde se realizó la autopsia destinada a determinar con precisión las circunstancias y mecanismo de la muerte.
Una carta y elementos bajo peritaje
Durante el procedimiento policial y criminalístico también fue localizada una carta sobre la mesa del comedor.
El escrito habría sido realizado por Riveros y contendría pedidos de disculpas dirigidos a familiares de ambos integrantes de la pareja, incluyendo referencias tanto al crimen como al intento posterior de quitarse la vida.
La carta fue incorporada a la investigación y deberá ser sometida a las pericias correspondientes.
Además, los investigadores secuestraron dos teléfonos celulares, dos cuchillos que presentaban manchas de sangre, prendas de vestir y otros elementos que podrían aportar información para reconstruir la secuencia del hecho.
El dato que cambió el rumbo de dos vidas
La historia de la pareja había comenzado lejos de San Juan.
Camila, oriunda de Rosario, y Riveros, nacido en Tartagal, habían llegado a Barreal con un objetivo profesional: ingresar a Gendarmería Nacional.
Pero ambos se encontraban todavía en condición de aspirantes. Ninguno pertenecía como integrante activo a la fuerza federal.
La situación de ambos dentro del proceso de formación, sin embargo, era diferente.
Mientras Camila continuaba adelante con su preparación y, según la información reunida, mostraba un desempeño favorable, Riveros había sido separado recientemente tras no superar las exigencias correspondientes.
Ese contraste forma parte del contexto que ahora deberá ser analizado por los investigadores, aunque por sí solo no determina las causas que desencadenaron el crimen.
Una comunidad que pidió justicia
La conmoción provocada por el asesinato derivó también en una movilización en Barreal.
Vecinos se concentraron y marcharon con velas desde la Plazoleta Almirante Brown hasta el Instituto de Formación de Gendarmes Félix Maniflor.
El reclamo fue contundente: justicia por Camila y un nuevo llamado a combatir la violencia contra las mujeres.
La consigna “Ni Una Menos” volvió a ocupar las calles de la localidad cordillerana, mientras familiares y allegados de la joven expresaron públicamente su dolor y pidieron a otras mujeres que no permanezcan en silencio ante situaciones de violencia.
Ahora será la investigación judicial la que deberá reconstruir qué ocurrió dentro de aquel departamento durante la madrugada del domingo, establecer la mecánica exacta del ataque y determinar las responsabilidades penales correspondientes.
Barreal quedó marcado por una tragedia que comenzó con el sueño de una joven de 26 años de construir su futuro en San Juan y terminó con una causa por femicidio que mantiene conmocionada a toda la comunidad.
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